El cambio es gratuito
La normativa española prohíbe que las comercializadoras te cobren por cambiarte. No hay que pagar alta nueva, ni baja anterior, ni "cuota de gestión". Si te lo intentan cobrar, está prohibido y puedes reclamar a la CNMC.
Única excepción: la permanencia. Si firmaste una tarifa fija con cláusula de permanencia (típicamente 12 o 24 meses) y la rompes antes, te facturarán una penalización pactada en el contrato. Esa cantidad sí es legal si está en el contrato firmado.
El cambio no corta la luz
Durante el periodo de transición (15-20 días), tu suministro sigue activo sin interrupción. La distribuidora y el contador son los mismos, lo único que cambia es la empresa que te factura.
Cómo se inicia
Llamas, escribes o entras en la web de la nueva comercializadora que has elegido. Solo necesitas dos cosas:
- Tu CUPS (20 caracteres, empieza por ES, está en cualquier factura).
- Tu IBAN para la domiciliación.
La nueva comercializadora se encarga de gestionar la baja con tu comercializadora anterior. Tú no tienes que llamar ni avisar a la antigua.
Lo que NO debes hacer
- No llames a tu comercializadora actual para "darte de baja primero": no hace falta, y a veces complica el cambio.
- No firmes papeles del comercial que te visita en casa sin leerlos. Verifica que la condición pactada coincide con lo escrito (cuota, precio, permanencia).
- No autorices llamadas grabadas "para activar el cambio" sin tener una copia escrita del contrato. Si solo tienes su palabra grabada, es difícil demostrar después qué se acordó.
Los plazos
Desde que solicitas el cambio hasta que tu nueva factura llega con la nueva comercializadora: 15-20 días. Puede ampliarse a 30-40 si hay algún error en los datos o la comercializadora saliente discute la baja (raro pero posible).
Durante esos días puedes recibir todavía facturas de la comercializadora antigua por consumos previos al cambio. Es normal.
Lo que sí cambia
- El precio del kWh y el precio del kW (siempre que pacte la comercializadora libremente; en PVPC los marca el Estado).
- La factura mensual: nuevo formato, nuevo emisor, nuevo IBAN al que paga.
- El número de atención al cliente para consultas comerciales.
Lo que NO cambia
- Tu distribuidora (sigues conectado a la misma red local).
- Tu contador (telegestionado, el mismo).
- Tu CUPS (te acompaña siempre).
- Tu potencia contratada (salvo que también pidas cambiarla).
- Los peajes y cargos que marca la administración.
- El número de averías de la distribuidora (mismo para todos).
Si vuelves al PVPC
El cambio funciona igual: contratas con una comercializadora de referencia (Energía XXI, CUR Iberdrola, Comercializadora Regulada Gas & Power, Régsiti, EDP CUR o Baser). El PVPC nunca tiene permanencia: puedes salir cuando quieras.
Es la opción más reversible: si te equivocas, te cambias de nuevo en 15-20 días sin coste.
Cuándo desconfiar
- Comercializadoras que insisten en que su tarifa es la mejor sin mirar tu consumo real.
- Tarifas con precio del kWh muy bajo y cuotas fijas altas. Es común esa estrategia para parecer baratas en el cebo pero acabar caras en la factura completa.
- Compromisos de "ahorro garantizado" con letra pequeña. Si no se cumple, te darán un descuento simbólico al año siguiente.
- Servicios añadidos no solicitados (mantenimiento, seguros, apps premium) incluidos en la oferta. A veces aparecen meses después como cargos en la factura.
La herramienta neutra: comparador de la CNMC
comparador.cnmc.gob.es es el único comparador oficial, gratuito y sin afiliación. Le das tu CUPS o tu consumo anual desglosado por franja y te calcula qué pagarías en cada oferta vigente. Es de la CNMC: no recomienda ninguna comercializadora, solo te enseña los números.
El resto de comparadores comerciales viven de comisiones que les paga la comercializadora que recomiendan. No son independientes.